sábado, 31 de enero de 2015

El Líder del Grupo





Mucho se ha hablado de las características, de las competencias, de las habilidades, etc., de los líderes de un grupo de trabajo, cuando me refiero a los líderes no me estoy refiriendo a los caudillos en las organizaciones ya que ese tipo de liderazgo se vincula en algunos casos en las personas conflictivas, es decir los lideres negativos que se encuentran en todo tipo de organizaciones, desde las más grandes en donde se encuentran más de uno, y en las empresas pequeñas en donde siempre hay uno.

A los que nos referimos en esta oportunidad, es a los líderes que están día a día apoyando a una fuerza de ventas, liderando un área de la empresa, una jefatura, etc., estos líderes naturales u ocasionales, deben de tener ciertas habilidades mínimas parta ejercer su liderazgo y trascender en el tiempo y sobre todo tener el respeto de su equipo, esto es importantísimo para todo líder, y si no tiene esto, no hay forma que ese líder ejerza su liderazgo ya que sus dirigidos no le harán caso, ni seguirán sus instrucciones, por tanto todo emprendimiento por mínimo que sea no se ejecutará o no se obtendrán los resultados esperados.

Este líder tiene que tener:
  • Empatía.
  • Conocimiento claro de su rol.
  • Conocimiento del puesto – experiencia.
  • Conocer los procedimientos en las acciones comerciales.
  • Contar con una imagen impecable.
  • Manejo de conflictos.
  • Saber dar Feedback.
  • Saber hacer seguimiento.
  • Saber diferenciar entre lo urgente y lo importante.
  • Y tal vez lo más importante inspirar a su grupo.

Los líderes natos no siempre tiene un cargo sobre sus hombros,  por diferentes casualidades de la vida, pero los que tiene cargo y no cuentan con el liderazgo necesario, debe ser lo suficientemente inteligente en hacer alianzas estratégicas para que la armonía con el grupo sea buena, y que nuevamente sino sería fatal para este grupo.

En todo caso si el líder designado para un puesto determinado no tiene las características mencionadas anteriormente, deberá desarrollarlas en un breve plazo, y ahí toma mucha importancia la humildad del individuo en querer aprender y mejorar. Por lo general cuando se asume un puesto en los primeros días y semanas uno tiene un desbalance en los estados de ánimo, hasta equilibrar las nuevas responsabilidades del cargo, pero depende también del que designa al nuevo líder en el cargo, darle todas las herramientas necesarias para su desarrollo y esperar un tiempo prudencial para ver los resultados e ir afinando detalles en su desempeño.

Concluyendo, si tenemos un líder ó supervisor ó jefe ó gerente ó CEO, etc., el cargo superior que sea, y esta persona no demuestra tener el mínimo interés en ser mejor, en empaparse en las funciones y responsabilidades del puesto, en aprender los procesos en las diferentes situaciones que se presentan de forma cotidiana o no está preparada para tal cargo, se evidencia que aquí hay dos errores, el primero la designación al cargo a una persona falta de querer ayudar, servir, formar a su grupo, y el error viene por parte de su superior y la segunda, la inoperancia del designado, que esto a mi modesto parecer es más grave, porque aquí demuestra que puede tener aptitud pero no demuestra actitud, y la actitud es lo más importante en todos los puestos laborales en las empresas y en la vida misma, para afrontar los retos que a diario se nos presenta.

“Lo que hagas Hoy, Repercutirá en la Eternidad”

viernes, 2 de enero de 2015

La Importancia del Saludo






Aunque parezca difícil de creer en estos tiempos de tecnología y en teoría de buenas relaciones, el saludo no deja de pasar de ser un ritual que se practica por muchísimos años, sabemos que empieza en la era de las cavernas cuando estas personas visitaban otra cueva o aldea y saludan, para mostrar su respecto al otro líder, esto ha ido evolucionando hasta nuestra era y dependiendo de cómo te saluden nos estarán diciendo muchas cosas.



El Saludo tiene un gran valor simbólico porque dependiendo de cómo lo expresemos será entendido como un gesto de cercanía, de proximidad, de relaciones profesionales o afectivas o un mero gesto de cortesía y de buenas costumbres. Su ausencia, demuestra un posible enfado o irritación. De aquí surge la frase de “retirar el saludo” como claro reflejo de una actitud hostil o poco amigable.



Empecemos con un simple ejemplo, cuando llegamos a la oficina minutos antes de la hora de entrada, hay personas que se saludan de diferentes maneras, demostrando su mayor o menor empatía con la persona a la cual saluda, y en el peor de los casos hay persona que pasan desapercibidas y esto puede ser por dos motivos, por una falta total de empatía o que la persona no es visible para el común de las personas, es decir, no hace sentir su presencia.



En todo caso, esta práctica se debe de realizar a diario y con todas las personas ya que es parte de la educación, entendamos que el no saludar nos indica que hay trabajo por hacer, para empezar trabajar la integración del equipo, con esto mejoraremos el sentido de pertenencia, el compromiso con la organización y el sentirse integrado, ya que los seres individuales ya no son de esta era.

“Lo que hagas Hoy, Repercutirá en la Eternidad”